Antonio Ferrera, Octavio Chacón y López Simón, se repartieron seis orejas en la última de la Feria Real.

Corrida Victorino Martín, de impecable presentación y bravos en su comportamiento. Un encierro que ofreció mucha emoción y con dos toros premiados con la vuelta al ruedo.

“Estudioso” un taco de toro, qué motivó palmas en Las Palomas. Un cuarto al que Ferrera lo trató con garbosidad en la seda ‘azul’. Una vara con brío y tras la salida destapó una embestida gateadora extraordinaria. Lo mismo que en la excelsa lidia de José Chacón. Brindó a sus compañeros de cartel. En la primera tanda ya había arrancado la música a base de torear con temple y mucho gusto. El segundo del lote del extremeño sacó ese punto de transmisión que no tuvieron sus hermanos aunque le faltó un tranquito más en la muleta. Antonio lo llevó muy cosido y sutil en cites y profundo en cada sentido muletazo. Hondura al natural con un toro que se embrocaba a la salida del muletazo sin terminar de salir del transparente pase. El maestro se rompió con él en una labor de amplio parangón e incluso toreó al ‘natural’ con la diestra con una muñeca prodigiosa. Se masticó el toreo en Algeciras gracias a un toro humillador -a la mexicana- y sobre todo a la sazón de un maestro en absoluta plenitud. Estocada muy personal -entrando de lejos- hasta los gavilanes. De premio. Dos orejas rotundas y vuelta al ruedo a un gran toro.

“Boliviano” uno largo, más abierto de pitones que hizo quinto. Octavio Chacón lo recogió con el percal con compostura y sacando para afuera. Profesionalidad. Se fue de lejos al caballo y empujó con fijeza. Temple y pulcritud en los capotazos de Juan Rojas. Brindó al público. Las primeras embestidas del quehacer tuvieron tralla. Y las siguientes también, sin bajar nunca la agresividad y siempre de abajo arriba. Mejor inicio que final. Octavio sacó el arsenal y le plantó cara con mucha testiculina. Muy serio el gaditano que le instrumentó muletazos por ambos con mucha prestancia y autoridad. No hubo dos arrancas iguales ante uno con movilidad y más teclas que un piano. Todas las tocó Octavio en una faena de poder a poder para orquestar una maciza obra. Espadazo y dos orejas ‘arrancas’ de mucho mérito.

“Mecatero” otro dije de Victorio Martín que también fue ovacionado. En el recibo, al sexto resbaló Alberto y se quedó a merced del toro viviendo momentos angustiosos hasta que se lo quitaron de encima. A la enfermería desmadéjalo y posteriormente salido sin estar calado por la raza de los escogidos. Enorme susto lo vivido. Lo hizo bien el toro en la lidia. Otro susto más al salir del par Fernando Pereira que a punto de ser prendido pero un gran quite de Octavio Chacón salvo el percance. Apostó el bueno de Pereira a sabiendas que saldría muy comprometido pero demostró raza a raudales. Emoción y mucha verdad lo que estaba pasando con el sexto. Salió López Simón a los pocos minutos –enfermería- demostrando que no se iba a dejar ganar la pelea. Anduvo decidido ante un toro que la tomó con ritmo a zurdas dibujando naturales de fino trazo. Se puso en el sitio Alberto para seguir cuajando a zurdas al buen toro de Victorino. A derechas la faena no bajó de nivel, pulsando las embestidas y llevando muy empapado a un toro de gran clase. Se vio a un López Simón más maduro y asentado, con las ideas claras y sabiendo lo que pedía el toro en cada momento. Pese a acortar las distancias el toro no perdió ni ritmo ni celo en un trasteo en el que vimos una gran versión del torero de Barajas. A pesar de la dura voltereta no dio la sensación de andar dolorido ni afectado, dejando una de sus mejores faenas desde hace tiempo. Fue el López Simón de las grandes tardes. Tras un pinchazo y una estocada casi entera cortó dos importantes orejas a uno bravo de gran suavidad, ritmo y humillación premiado con la vuelta al ruedo.

“Mosquero” levantó una gran ovación de salida por su buena morfología. El maestro lo recibió en torero andándole por la cara, con extremada suavidad ante un viaje humillador pero corto. Tomó una vara medida, justa y en todo lo alto, que le hizo sangrar mucho. Empujó con ahincó al peto. Brindis público. Un trato con sabiduría de dentro a fuera sirvió para iniciar en la misma raya del tercio. Una faena de maestría en su estructura por el planteamiento del extremeño. Cites, alturas, distancias, limpieza en el trazo y capacidad para resolver un viaje corto -apoyado en las manos- que le hacía no salir del muletazo. El primero fue humillador y obediente pero pecó de un punto de sosería, algo que superó Antonio Ferrera a base de exposición y toreo sincero. Estocada y ovación.

“Minerito” también hizo sonar las palmas de salida. Este humilló abajo en los burladeros y también en el capote que le ofreció Octavio Chacón. Empujó en la única vara que tomó con buena disposición. Apostó el gaditano por dejarlo fuertecito. Su movilidad en la lidia fue la típica de la casa, con templanza y suavidad en el buen capote de Miguel

Ángel Sánchez. El segundo de la tarde midió más que el anterior aunque resultó de similitudes embestidas. Muy mirón y midiendo en todo momento con algunos frenazos en las arrancas como para quitar el hipo. Ante semejante astado, Octavio estuvo muy profesional y sin fisuras en su relevante y capaz labor. Chacón se puso donde queman los pies y estuvo a merced en más de una ocasión -si bien es cierto que el cárdeno no alargó nunca el cuello- sin que jamás rectificara los terrenos. Demostración de torería y capacidad que aliñó con muletazos mandones y autócratas. Faena de esas que se saborean por los buenos profesionales y que satisfacen interiormente. Ovación.

“Verdadero”, corto de manos, con cuello, algo silleto y con mucha viveza en su saluda. López  Simón le anduvo por la cara hasta llevarlo más allá del tercio. Saludo  eficaz y solvente al tercero. Una vara muy medida. Brindis al respetable. Alberto se puso a torear sin probatorias a diestras y siniestras ante un toro que se revolvía en un palmo y que desprendió muchas complicaciones sordas. Detalle que no transcendió al tendido pero fue de esos toros que pesan una barbaridad delante de ellos. Y este lo fue. El madrileño de uno en uno instrumentó muletazos bien trazados y con exigencias en la pañosa. Un esfuerzo con carácter y afianzado en su labor. Arresto grande sin recompensa en el esportón pero de gran reconocimiento. Ovación.

FICHA DEL FESTEJO:

Sábado 25 de junio de 2022

Plaza de toros de Algeciras – Coso de las Palomas (Cádiz).

Cuarto y último festejo de abono de la Feria Real.

Entrada: Un cuarto de plaza.

Toros de Victorino Martín, de impecable presentación, con virtudes y bravos en su comportamiento general. Un encierro emocionante con dos mitades bien diferenciadas. Los tres primeros con teclas y menos transmisores; los tres últimos encastados y vibrantes.  Una corrida que ofreció mucha emoción y con dos toros premiados con la vuelta al ruedo. El lidiado en cuarto lugar “Estudioso” y el sexto “Mecatero”.

ANTONIO FERRERA; Ovación y Dos orejas.

OCTAVIO CHACÓN; Ovación y Dos orejas.

LÓPEZ SIMÓN; Ovación y Dos orejas.

Cuadrillas: Tarde muy destacada de las cuadrillas donde los profesionales de ‘Plata de Ley’ rayaron a un extraordinario nivel.

Incidencias: La terna y el mayoral de Victorino Martín salieron a hombros por la “Puerta de Feria”. Cinco toros ovacionados de salida. El viento molestó durante toda la tarde.